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14 de febrero de 2014

El anarquista JOVER y su piso de la calle Pujades del Poblenou



Gregorio Jover fue un anarquista a quien la lucha marcó la brújula de su vida, con frecuentes cambios de residencia, muchas veces para salvar la vida y muchas otras para estar en el centro mismo de esa lucha. Así fue en el corto tiempo en el que habitó en la calle Pujades  del Poblenou, cuando su casa se convirtió en el "cuartel general anarquista", en aquellas primeras y decisivas horas del golpe de Estado fascista de 1936. Como escribe Luis Romero en sus "Tres días de Julio" refiriendose a la noche del 18 al 19 de julio: "Una ametralladora Hotchkiss, dos fusiles ametralladores checos y numerosos rifles Winchester con munición abundante están preparados en una habitación de la calle Pujadas número 276, casi en la esquina con Espronceda, en el barrio de Pueblo Nuevo. Allí, en el piso donde vive Gregorio Jover, está reunido el comité de defensa anarquista." 

Gregorio Jover Cortés (1891-1964), conocido como "Gori" o "el Chino", nació en Teruel y ya de pequeño sus padres le enviaron a buscarse la vida a Valencia, donde aprendió el oficio de colchonero y de especialista en la fabricación de somiers, lo que sería su profesión. Sensible a los temas sociales se apuntó allí a la Juventudes Socialistas, pero de vuelta del servicio militar, a los 20 años, se quedó a vivir en Barcelona, donde se afilia a la CNT y adquiere prestigio como delegado en el Comité Regional, pero Jover no es un hombre de mitines sino de acción y forma el grupo específico denominado "Los Valencianos", aunque perseguido, tiene que volver durante un año a Valencia para luego retornar de nuevo a Barcelona, donde colabora con el extenso grupo de afinidad de "Los Solidarios", que le apodan "el Serio", en múltiples acciones de sabotajes y de apoyo a las luchas obreras. En esa época ya estaba casado con Nieves Castella y tenía dos hijos.
En 1923 con el golpe de estado de Primo de Rivera pasa a hacer de enlace entre el exilio y el interior, hasta que es detenido en una espectacular batida policial después de que hubo el asesinato del verdugo de Barcelona. Pero Jover consigue escapar de la comisaría saltando por la ventana y logra huir a Francia donde se instala en París, allí a pesar de disensiones internas  de la CNT forma parte del Comité Revolucionario que organizaría aquella temeraria invasión de Vera de Bidasoa en Noviembre del 24 junto con los catalanistas de Macià, cuando un millar de hombres armados quiso entrar por el norte de España y también poco después el intento de asalto del cuartel de Atarazanas. En 1925 y 1926, junto a Francisco Ascaso y Buenaventura Durruti formó el grupo "Los Errantes" recorriendo América Latina con el fin de recaudar fondos para el sindicato, prensa y escuelas libertarias. Especialmente virulenta fueron las expropiaciones en Argentina, donde muere un policía en el tiroteo. Perseguidos de país en país son ayudados por compañeros anarquistas, pero también reciben fuertes críticas desde los sectores "pacifistas".
Ascaso, Durruti y Jover, en Francia cuando eran llamados "los tres mosqueteros"
Desde Abril de 1926 vive en Francia primero bajo el nombre de "Luis Victorio Rejetto" y participa junto a sus compañeros en un frustrado atentado,  secuestro según ellos, del rey Alfonso XIII, por el que es detenido. Es un momento en el que los tres tienen la suerte de que no se les aplica la extradición a la Argentina y que coincide con una campaña por su liberación, como  reflejo de la internacional llevada a cabo por Sacco i Vanzetti. Ascaso y Durruti pasan 6 meses en prisión y después pasan a Bélgica, él  sólo un mes y se traslada con su familia a Béziers trabajando de ebanista bajo una identidad falsa. Antes de la caída de Primo de Rivera vuelve a España y los primeros meses de la República preside la Casa del Pueblo de Santa Coloma de Gramanet, bajo el seudónimo de Pascual Gómez.
El año 1931 está marcado por la la intensa reorganización de la CNT y por la cada vez más importante dentro de ella, radicalidad revolucionaria. Angel Pestaña, histórico dirigente y secretario general abre el Congreso Extraordinario de Junio en Madrid, y es a su vuelta a Barcelona cuando firma junto a Peiró y otros, el "Manifiesto de los Treinta", en el que apuesta por un sindicalismo revolucionario lejos de la importante influencia de la FAI.

A consecuencia de las fuertes reacciones, Angel Pestaña dimitirá y los firmantes  del manifiesto y sindicatos afines, en los próximos dos años serán  apartados de la CNT o se separan de ella por voluntad propia, lo que aumenta la influencia de los que estaban por la insurrección como método para despertar a las masas. No cabe decir que Jover, junto a sus compañeros eran de los que estaban a favor de la acción más radical, bien como miembro del Comité Regional de Defensa de Catalunya, bien como miembro de la plataforma de lo que se denominaría el grupo "Nosotros", sucesor de "Los Solidarios", que aunque no estaba por aquellos años integrado en la FAI, gozaba de un gran prestigio.
Así Jover participó en lo que García Oliver llegó a denominar "gimnasia revolucionaria", golpes que acompañaban a la declaración de una "huelga revolucionaria" en los que se asaltaban los organismos oficiales del poder. Uno de estos ensayos fue el del 8 de Enero de 1933, que apenas tendría consecuencias en Barcelona, pero sí en Ripollet, Sallent, Lleida y otras partes de España, como Casas Viejas. Después de varios tiroteos con la Guardia Civil y ya de noche, Jover, Ortiz y García Oliver son detenidos mientras volvían en un taxi, los tres iban armados. Por aquel entonces Jover vivía aún en Santa Coloma de Gramanet. A los anarquistas detenidos de aquel día se les acusó de "complot terrorista", además a Jover y a Ortiz se les sumó el hecho de ser líderes de una larga huelga de ebanistas, en la que se habían producido sabotajes. Todos son apalizados salvajemente en la Jefatura de Policía, que en aquellos tiempos era conocida entre los obreros como "El Molino Sangriento".
Pero el 24 de abril de 1934 los insurrectos anarquistas son favorecidos, por compensación, de una Amnistía que de hecho fue promulgada con el fin de dejar en libertad a todos los participes del golpe de estado monárquico de Sanjurjo. Pero la vida de los anarquistas estaba marcada por sus continuas entradas en la cárcel y así en Marzo de 1935  Jover es detenido de nuevo, en lo que fueron unos meses de redadas generalizadas entre los anarquistas, entonces aún era miembro del Ateneo Popular de Santa Coloma. Pero a estos hombres de acción la cárcel, lejos de acobardarles, les hacía más fuertes y sus ideas más claras en los debates internos, incluso les ayudaba a hacer proselitismo. 
A primeros de 1936 con la convocatoria nuevas elecciones y el triunfo del Frente Popular los anarquistas salen de las prisiones y es entonces cuando encontramos a Jover en el piso de la calle Pujades del Poblenou, que parece que compartía con Antonio Ortiz, de quien se había hecho buen amigo a pesar de la diferencia de edad.
En la historiografía se repite que el número de la calle Pujades donde vivía Jover era el 276. Seguramente el primero que cita el dato es Luis Romero en su historia novelada "Tres días de Julio", que habla sobre esos primeros días del golpe de Estado y para ello se documentó a fondo  hablando con muchos de los protagonistas de los hechos. Algunos de ellos seguro que le señalaron en persona cual era el piso de Jover, pero resulta que el número de entonces no era el mismo que  tenía cuando ocurrieron los sucesos del 18 y 19 de Julio, sino que debido a que la calle Pujades quedaba interrumpida, a la altura de la iglesia de Sta. María, por la estrecha calle Rovira*, su numeración era otra, el 246.
Mapa de1935 en el que puede verse como la calle .Rovira interrumpía Pujades
Pujades 276, pero que en aquellos tiempos era el 246
Situación del piso, al lado del campo del Júpiter
El dato tendría una importancia muy relativa sino fuera porque es un dato más para poner en duda la veracidad del betseller anti-anarquista "Diario de un pistolero anarquista" de Miquel Mir**.  
El golpe de Estado fascista era hace tiempo esperado y más después de que el Frente Popular hubiera triunfado en las urnas, la noche y la madrugada del 18 de Julio había sido trepidante, con los grupos anarquistas y de la CNT buscando, pidiendo y robando armas, pues eran conscientes que los sindicalistas serían las primeras víctimas y que sólo ellos en última instancia podrían pararlo.
Como es conocido el barrio industrial del Poblenou (el Pueblo Nuevo de antes) es donde la organización CNT tiene más fuerza y presencia, buena parte de sus líderes vivían en la zona y la situación del piso de Gregorio Jover, al lado del Campo de fútbol del Júpiter, lo hacía un punto estratégico de primer orden. Dos camiones expropiados a una fábrica textil están aparcados frente a la valla del campo, a los que a partir de las cinco de la mañana del 19, cuando ya se tiene la noticia de que el ejercito ha salido de sus cuarteles,  se les unirían otros camiones, todos ellos cargados del armamento que disponían y de obreros dispuestos a una batalla a vida o muerte. Todos enfilarían hasta las Ramblas y Atarazanas donde se libró la lucha definitiva. El fascismo sería derrotado y  la participación obrera había sido definitiva en número y además después del asalto al arsenal del cuartel de San Andrés estaba suficientemente armada. La CNT era dueña de la situación, pero ante este nuevo reto, no supo que hacer y fue arrastrada por la fuerza de los hechos, decidió que antes de la revolución había que ganar la guerra, "aunque sin renunciar a ella". Así fueron los anarquistas los primeros en organizarse en milicias y salir a liberar las zonas ocupadas más próximas, que aquí eran la capitales aragonesas.
Jover había participado en primera linea en el asalto de Atarazanas y también fue de los primeros en partir. Como luchador con experiencia se le dio el mando de la "Columna Ascaso", la tercera columna anarcosindicalista que partió hacia el frente de Aragón, el 25 de Julio. Estaba algo mejor armada que las anteriores y se le añadieron grupos internacionales, como la Centuria Malatesta.


La "Columna Ascaso" luchó en el sector de Huesca, en la zona de Barbastro y Grañén, donde la lucha fue intensa y a pesar de algunas victorias no se consolidó con la toma de Huesca. Contribuyó a ello la descoordinación con la Columna  Carlos Marx del PSUC y la desmotivación anarquista con la militarización obligatoria. Se hizo evidente que en la guerra el entusiasmo por una causa justa  no lo es todo, sino que también los son las armas, la munición y la coordinación. 
Gregorio Jover junto a Emma Goldman
Los anarquistas eran más guerrilleros que soldados y el boicot que se les fue haciendo, desde que la CNT fue perdiendo aquel poder de los primeros días, les llevó simplemente a mantener el frente. También colaboró la creciente separación entre las cúpulas y las bases, y la contradicción en que cayeron muchos dirigentes anarquistas. Gregorio Jover, quizás influido por García Vivancos, fue partidario de la militarización, que en su columna encontró seria resistencia, y la que una vez vencida formaría parte de la 28 División, dirigida por él, llegando al rango de teniente coronel. Una vez finalizada la guerra con la derrota Jover pasaría a Francia recibiendo la ayuda de los Servicios de Evacuación pero ante la inseguridad, se acabará embarcando a Santo Domigo primero y finalmente a México, donde acepta los principios del Partido Obrero del Trabajo de García Oliver, otro intento de hacer un partido proletario, y las tesis de la ponencia colaboracionista. Ostenta varios cargos en la CNT del exilio y dirige la Solidaridad Obrera de México, pero ante el desánimo y las luchas internas, se acerca al PCE, al menos de momento, quizás porque veía en la unidad la única manera de mantener la lucha o quizás simplemente como decía García Oliver, con su habitual altanería, "eran muchos los compañeros que, como Jover, se dejaban catequizar por los comunistas. Nuestro fracaso en el exilio, nuestras divisiones actuaban de elemento disolvente."Gregorio Jover Cortés murió el 22 de Marzo de 1964.
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* No confundir con el Passatge Rovira que aún existe un poco más arriba, con el que compartía el apellido de los antiguos propietarios  de la finca.
** Miquel Mir pone en boca de su pistolero: "Me encargaron de convocar una reunión en mi taller. Tuve que avisar algunos compañeros anarquistas del grupo NOSOTROS como Juan García Oliver que vivía en la calle Espronceda número 72, Gregorio Jover en la calle Pujades número 276, Buenaventura Durruti que vivía en el Clot, Aurelio Fernández, Antonio Ortiz, José Pérez, Ricardo Sanz." El pistolero es incapaz de dar la dirección de su taller, sin embargo precisa la dirección de Jover, que nunca podía corresponder con la de alguien que la recuerda desde Londres, pues hasta entrados los años 50 no se cambió la numeración. Evidentemente aquí Mir incluye el dato para dar mayor verosimilitud al "diario", un dato que resulta ser falso.




25 de febrero de 2011

Ricardo Sanz, el afán de lucha y de leyenda.

Ricardo Sanz García, fue un dirigente anarquista nacido en Canals, provincia de Valencia, en 1898. Hijo de campesinos empezó a trabajar a los 12 años en una fábrica de harinas haciendo largas jornadas de más de doce horas. A los dieciséis años se traslada al barrio del Poblenou donde residían unos familiares y trabaja en una industria de tintorería textil, afiliándose a la CNT. Amigo de Pau Sabater "El Tero",compañero de sindicato que trabajaba en el Poblenou en la tintorería "Canilla" y que sería asesinado por los pistoleros de la patronal. Formó parte del comité de huelga de "La Canadiense" del 1919.
Su actividad militante se acentúa a partir de 1920 y participa en las actividades del grupo "Los Solidarios", es entonces cuando entra en la cárcel. "Mi escuela se inicia con la primera detención en el año 1920 y las prisiones de Zaragoza, Madrid, Barcelona, Eibar y San Sebastián fueron mis universidades y de la mayoría de los sindicalistas de mi época..."
Una vez libre combina su trabajo primero en la construcción y después en el "ramo del agua" con su participación en la denominada "gimnasia revolucionaria", en la que se destaca defendiendo las tesis "faistas" contra los "treintistas" y publicando un furibundo opúsculo titulado "Los Treinta Judas", a pesar de su aprecio tanto a Pestaña como a Puente. Ocupa cargos en el comité nacional de la CNT y mantiene una intensa actividad propagandística por toda la península.
La víspera del golpe fascista del 19 de Julio de 1936 es de los que velan armas como miembro del grupo "Nosostros" en el piso de Jover de la calle Pujades junto a García Oliver, Durruti, Ascaso, Ortiz, etc, para salir a la calle a combatir a los militares sublevados y mostrándose en primera linea en la lucha de Atarazanas, requerido por el grupo*.

Sanz es de los que duda entre seguir la consigna de García Oliver de "ir a por el todo" y la mayoritaria posibilista que acabaría en el colaboracionismo interclasista. Ocupa diversos cargos de responsabilidad, entre ellos el de jefe de la Columna Durruti, cuando éste muere en el frente de Madrid y que posteriormente se convertiría en la 26 División. Experiencia que relata en el libro "Los que fuimos a Madrid".
Con la derrota en 1939, pasa a Francia donde es internado en el campo de Vernet y luego trasladado a Argelia y aquí una vez liberado por las fuerzas aliadas trabaja como panadero. En 1945 marcha de nuevo a Francia defendiendo las tesis colaboracionistas, pero su activismo va decreciendo y según los que le conocieron entonces cayó en gran medida en la megalomanía, quizá víctima de esa oratoria épica de aquellos tiempos y de haber vivido, en primera persona, el momento más álgido de la lucha de clases. Antes de morir en el 1986 asiste al congreso de 1983 de la CNT siguiendo a los escindidos.
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* Según  Antonio Ortiz,  Sanz es requerido por el grupo  cuando se precisan cartuchos de dinamita para el asalto final de Atarazanas: 
"Para buscar las bombas o los cartuchos hay que ir a Pueblo Nue­vo. Toma la voz cantante García Oliver para decirme: «vas al Poble Nou y buscas a Sanz que tiene que venir a reunirse con el grupo. Está en la Rambleta con Taulat, en la Pubilla del Taulat!, ha establecido su mando. ¡Que vingi cap aquí sense excuses!»
Ya de noche, busco el auto que me trajo hasta aquí y el compañero no quiere acompañarme porque no quiere dejar su puesto de combate. Tomo el auto y rumbo a Pueblo Nuevo. No hubo tropiezo en el cami­no. Cuando llego a la Pubilla del Taulat encuentro a muchos conocidos de la barriada, entre ellos a muchos que no hubiera creído nunca capa­ces de tomar parte en la refriega.
Ricardo Sanz está allí en su elemento, gozando de su prestigio en­tre la gente del barrio. Le doy cuenta de mi misión y le pido que me acompañe para buscar los cartuchos para llevarlos a las Ramblas. Sanz hace algunas objeciones que me obligan a decirle: «¡todo el grupo está en las Ramblas y tú eres del grupo y tienes que estar junto a los otros!»
Recogemos un paquete de cartuchos de dinamita, fulminantes y me­cha y nos dirigimos hacia las Ramblas. Al llegar nos encontramos con la mala noticia de que ha muerto Francisco Ascaso."

3 de septiembre de 2009

EL JÚPITER (Historia paralela de este club de fútbol y del Poblenou):::::::::::::::::::::::::::::::::::

En 1909 en la playa de la Mar Bella los domingos por la mañana eran frecuentes los concursos de globos aerostáticos. La junta del recién constituido club de fútbol de la barriada de Pueblo Nuevo decidió tomar el nombre del globo vencedor en uno de esos concursos. Ganó uno que llevaba el nombre de Júpiter. Solían jugar en un descampado del Campo de la Bota.


Federado en 1912 el club diversificó sus actividades deportivas entre las que destacaban las secciones de atletismo y excursionismo, a las que se sumaba la edición de un boletín. En 1921 el club adquirió el campo de la futura calle Lope de Vega en el que se construyó una tribuna de madera. En los años veinte el club gozó de una gran popularidad y una enorme asistencia de público a los partidos.El Júpiter se proclamó campeón de España de segunda en la temporada 1924-1925. Tenía una cantera propia y eran muchos los jóvenes que deseaban jugar en el equipo, puesto que algunos jugadores habían conseguido fichar por otros equipos de mayor nivel y posibilidades económicas. Pueblo Nuevo en los años veinte y treinta era un barrio eminentemente obrero y fabril, cenetista y republicano. La presencia de la CNT en la vida cotidiana de los obreros era omnipresente, tanto como factor de adaptación de la masiva emigración a un medio urbano hostil, como garantía de solidaridad ante la explotación del patrono, las injusticias, la desigualdad social, la brutalidad policial, el paro o la enfermedad. El catalanismo por su parte era absolutamente predominante entre la pequeña burguesía y los industriales. El Júpiter durante la Dictadura había sufrido directamente la represión, llegando a prohibirse la estrella de cinco puntas sobre cuatro barras de su escudo por sus connotaciones independentistas y catalanistas. Los militantes anarquistas aprovechaban los desplazamientos del club para transportar pistolas dentro de los balones, que por entonces estaban formados por una cámara de aire en el interior de un cuero que se cerraba mediante unos cordones. Bastaba con sustituir la cámara de aire por las pistola desmontada. Las ideas y actividades políticas de los socios o simpatizantes del Júpiter eran inevitablemente molestas al gobierno de Primo de Rivera. El campo del Júpiter de la calle Lope de Vega fue utilizado en julio de 1936 como punto de encuentro para iniciar la insurrección obrera contra el alzamiento militar, por la cercanía del domicilio de la mayoría de anarquistas del grupo "Nosotros" y la enorme militancia cenetista existente en el barrio. El Comité de Defensa de Pueblo Nuevo había requisado dos camiones de una cercana fábrica textil, que fueron aparcados junto al campo del Júpiter, que los anarquistas utilizaban también como arsenal clandestino. Gregorio Jover vivía en el número 276 de la calle de Pujades. Ese piso, durante toda la noche del 18 al 19 de julio, se había convertido en el lugar de reunión de los miembros del grupo "Nosotros" en espera del aviso del alzamiento militar. Acompañaban a Jover, Juan García Oliver, que vivía muy cerca, en el número 72 de la calle Espronceda, casi esquina a Llull; Buenaventura Durruti, que vivía a un kilómetro escaso, en la barriada del Clot; Antonio Ortiz, nacido en el barrio de La Plata de Pueblo Nuevo, en el chaflán de las calles Independencia/Wad Ras (ahora Badajoz/Doctor Trueta); Francisco Ascaso, que vivía también muy cerca en la calle San Juan de Malta; Ricardo Sanz, también vecino de Pueblo Nuevo; Aurelio Fernández y José Pérez Ibáñez "el Valencia". Desde el piso de Jover alcanzaba a verse la valla del campo del Júpiter donde estaban aparcados los dos camiones. A las cinco de la mañana llegó un enlace comunicando que las tropas habían empezado a salir de los cuarteles. La táctica obrera había acordado dejar que las tropas salieran a la calle sin hostigarlas, porque sería más fácil derrotarlas fuera de los cuarteles. Las calles Lope de Vega, Espronceda, LLull y Pujades, que rodeaban el campo del Júpiter, estaban repletas de militantes anarquistas armados. Una veintena de los más curtidos, probados en mil luchas callejeras, subieron a los camiones. Antonio Ortiz y Ricardo Sanz montaron una ametralladora en el camión que abría la marcha. Las sirenas de las fábricas del barrio comenzaron a ulular llamando al combate. Era la señal acordada para el inicio de la lucha. Y esta vez la alarma de las sirenas cobraba su significado literal de tomar las armas para defenderse del enemigo: "al arma". Los camiones, bandera rojinegra desplegada, seguidos de un cortejo de hombres armados, cantando "Hijos del Pueblo" y "A las barricadas", animados por los vecinos asomados a los balcones, enfilaron hasta la Rambla de Pueblo Nuevo para subir hasta Pedro IV y de allí hacia el centro de la ciudad. Jamás las estrofas de esas canciones habían tenido tanto sentido: "aunque nos espere el dolor y la muerte contra el enemigo nos llama el deber, el bien más preciado es la libertad, hay que defenderla con fe y valor"; "en la batalla la hiena fascista con nuestros cuerpos sucumbirá, y el pueblo entero con los anarquistas hará que triunfe la libertad".

El grupo "Nosotros", constituido en Comité de Defensa Revolucionario, dirigió en Barcelona la insurrección obrera contra el alzamiento militar desde uno de esos camiones aparcado en la Plaza del Teatro. En el propio Pueblo Nuevo los vecinos asaltaron el cuartel de los Docks en la Avenida Icaria, utilizando tácticas que sorprendieron a los militares por su arrojo e imaginación: grandes rollos de cable del puerto fueron usados como barricadas móviles y las puertas del cuartel fueron abatidas por camiones lanzados sobre ellas a toda velocidad. Hoy ese cuartel ha desaparecido entre las reformas urbanísticas de la Villa Olímpica. En treinta horas militares y fascistas fueron derrotados y la ciudad quedó en manos de una federación de barricadas. Luego Pueblo Nuevo vivió la guerra, los bombardeos, el hambre y por fin la derrota, el exilio de muchos vecinos, el campo de concentración del "Cànem", los fusilamientos diarios del Campo de la Bota, y sobre todo muchos años de un miedo al que llamaron paz.El Júpiter, tras el triunfo del fascismo, perdió por segunda vez el escudo de la estrella y las cuatro barras que había recuperado con la llegada de la República. El club era además sospechoso de haber colaborado económicamente con el Socorro Rojo. En 1940 la dictadura franquista intentó convertir al Júpiter en una filial del Español, cambiándole incluso el nombre de Júpiter por el de Hércules. En los años cuarenta el club estuvo a punto de desaparecer y en 1948 cambió el campo de Lope de Vega por el actual de La Verneda, situado entonces en un descampado rodeado de masías y tierras de labranza, muy lejano del núcleo urbano de Pueblo Nuevo. Hoy las masías de La Verneda han desaparecido, sustituidas por enormes bloques de viviendas de más de veinte pisos, sin apenas zonas verdes, herencia terrible del urbanismo desenfrenado y la especulación del suelo de la etapa Porcioles. En el antiguo solar del campo del Júpiter se construyó un colegio público y unos jardines, en lo que es hoy una plaza sin más nombre que el de las cuatro calles que la delimitan. Quizás algún día, no sin lucha mediante, se llame plaza del Júpiter o, por qué no, del 19 de julio de 1936. Hoy, el cuartel de los Docks ha desaparecido bajo las reformas urbanísticas de la Villa Olímpica, sin que nada recuerde la gesta heroica de los combatientes anónimos del proletariado barcelonés. Hoy, en el Campo de la Bota, donde jugó el Júpiter en sus inicios, se ha levantado la explanada, hoteles y palacios del Foro de las Culturas. Y entre los dos edificios más destacados se ha permitido que siguiera en pie una columna de hierro, que ya se había erigido antes, en memoria de tantos que allí fueron fusilados, aunque al parecer oficialmente, y si nadie lo impide, pretenden llamarla Columna de la Concordia. Así pues el Foro se levanta físicamente sobre el mismo lugar donde para satisfacer una venganza fascista insaciable fueron fusiladas desde 1939 hasta 1952 más de tres mil personas, en su mayoría absolutamente inocentes, asesinadas en nombre de Dios, de Franco y de la Iglesia. Ayer, el Campo de la Bota fue un miserable barrio de barracas y lugar de exterminio de los rojos. Hoy, bajo el Foro hay una depuradora y delante una central térmica. Y por supuesto el discurso del poder nos habla de sostenibilidad, de energía limpia, de paz entre los pueblos, de lucha contra la pobreza, de armonía con la naturaleza, es decir, de todo aquello que la propia construcción del Foro niega en la práctica: edificios y espacio público destinados al negocio privado, inversiones multimillonarias ajenas al interés y necesidades de los ciudadanos, con mierda debajo y contaminación enfrente.Nos quieren vender su gestión del caos, la corrupción y la catástrofe imparable a la que nos lleva la descomposición social y económica del capitalismo como el mejor de los paraísos posibles, con operaciones especulativo-financieras hábilmente camufladas como grandes espectáculos, ayer las Olimpiadas y hoy el Fórum. El plan del 22 arroba acabará desplazando a los vecinos del barrio, arrojándoles fuera con una mezquina indemnización, substituyéndolos por yupis con lujosos pisos, favoreciendo la especulación inmobiliaria de siempre, destruyendo los últimos vestigios fabriles, permitiendo la edificación de hoteles y rascacielos irracionales, intentando minimizar el fracaso de su proyecto de establecimiento de empresas de tecnología “limpia", y reduciendo al mínimo posible las zonas verdes o el equipamiento público. El 19 de Julio la calle en Pueblo Nuevo fue del proletariado que la conquistó con las armas tomadas al ejército sublevado, cuando asaltó los cuarteles de San Andrés; hoy es propiedad del complejo urbanístico-empresarial del ayuntamiento, las inmobiliarias y las grandes empresas de servicios, que también en su día tomaron al asalto esos mismos cuarteles para desalojarlos de "marginales, sin-papeles, sin-techo e indeseables". Es la hora histórica del pelotazo continuo: pagan los de siempre.Por cierto, el Júpiter descendió a Primera Catalana, división en la que juega desde 1998. Barcelona, pese a la autocomplacencia municipal y el narcisismo hábilmente inculcado a sus ciudadanos, no juega en la primera división capitalista de las ciudades del mundo: New York, Tokio, París, Londres..., ni tampoco en segunda: Milán, Madrid, Roma, Chicago, Frankfurt, Zurich..., aunque a nuestros gestores de tercera y sus cómplices siempre les quedará la primera catalana.

Agustín Guillamón (julio 2004).

18 de julio de 2009

:::::::::::LOS ORÍGENES DEL POBLENOU:::::::::::

Mapa de Barcelona de 1706 con su muralla (la zona más oscura de la derecha es la que ocuparía St. Martí de Provençals)
El lugar que ocupa hoy el barrio del Poblenou fue en la antigüedad una zona húmeda y pantanosa, algo que aún recuerda algunos nombres de sus calles (Llacuna,Joncar, etc).Cuando en la época medieval se erige la parroquia de St. Martí de Provençals todo ese terreno queda incluido en su término, en el que los pastores aprovechan los pastos y los cazadores la abundancia de aves acuáticas que recalaban ahí, en sus migraciones. Pero poco a poco los payeses van ocupando parcelas, las drenan , cultivan y levantan masías. En el siglo XVIII se legalizan y privatizan las propiedades sobre las tierras. Aún entonces es un territorio bastante despoblado, lo que aprovecha el ejército para hacer prácticas de tiro y artillería, de ahí proviene el topónimo del Campo de la Bota. También es a partir de este siglo cuando aparecen las primeras actividades industriales, son los fabricantes indianas, tejidos de algodón estampado, que necesita de abundante agua antes para su blanqueo.Tal actividad va desplazando a pastores y agricultores. En 1740 se construye su Cementerio del Este, fuera de las murallas de la ciudad de Barcelona y que viene a reemplazar todas las fosas y tumbas que tenían la mayoría de iglesias. Es precisamente por estos años cuando en Barcelona se crean las primeras empresas dedicadas a la fabricación de "indianas", tejidos de algodón estampados, que precisan de grandes espacios y de abundante agua para blanquear las telas. Para lo que los amplias lagunas de esta zona de Sant Martí resultan ideales. Así son dichas fábricas las primeras beneficiarias de la privatización sucesiva de los terrenos, lo que marcaría, con los años, el inicio de la revolución industrial, con la instalación de las calderas de vapor y el empleo masivo de mano de obra. Hasta 1716 Sant Martí de Provençals había pertenecido a la jurisdicción de Santa María del Mar, de Barcelona. Pero este año a raíz del decreto de "Nueva Planta" impuesto por Felipe V, en el que Catalunya pierde sus fueros, Sant Martí pasa a ser un municipio independiente.
Es a finales de la década de 1840 cuando en el sur de dicho municipio se conforma una  barriada a la que se le empieza a denominar "Taulat" o "Pueblo Nuevo", siendo finalmente ese último topónimo el que pasó a denominar al barrio, un barrio pero, que al sentirse abandonado por el Ayuntamiento de Sant Martí de Provençals, comenzaría pronto a reclamar su segregación, cosa que se conseguiría en 1870, en pleno "sexenio revolucionario", pero que fue anulada por la Diputación.
La "independencia" municipal de Sant Martí de Provençals, con el Poblenou como gran barrio emergente, se prolongaría hasta la agregación definitiva a Barcelona, que se produciría en 1897 junto con la de otros municipios como Gràcia y Sants. Pero todo ésto ya forma parte de otra historia.